Sobre mí

En mi experiencia, son muy importantes las personas que nos acompañan en nuestro proceso evolutivo; una parte muy importante de nuestro aprendizaje se basa justo en esto. El contexto socio-económico y cultural son elementos a tener muy en cuenta en el desarrollo personal, sin embargo, son aquellas personas de referencia las que nos sirven de ejemplo para que las percepciones y creencias en nuestras experiencias, sean limitantes o capacitadoras.

 

 

El valor de Ser y Estar:

 

Mi padre, Juan, tuvo que vivir la experiencia de una post-guerra devastadora. Con tan sólo 7 años, se encontró a su padre (mi abuelo Domingo) muerto en la calle. A los 18 años, decidió emigrar a Francia para buscar nuevos y mejores recursos. A los 21 años y con un durísimo aprendizaje, ya era oficial de primera como soldador (chapista) profesional. A sus 70 años, consiguió hacer su primera exposición de esculturas y pinturas metálicas.

Mi madre, María, fue separada de sus padres con apenas 4 años debido a la guerra civil española. Sus padres (mis abuelos, Pascual y Asunción) tuvieron que huir con sus otros cuatros hijos a un campo de refugiados en Francia. Mi madre quedó al cuidado de sus tíos en una finca de la provincia de Albacete dedicados al cultivo y la ganadería. Alejada de cualquier urbe hasta los 21 años, se fue a París a el reencuentro con su madre y allí aprendió a leer y a escribir, además de aprender un nuevo idioma. A los 76 años tuvo un Ictus cerebral, y que gracias a una voluntad inimaginable, ha podido recuperarse totalmente. Sin duda alguna, para mi, qué mejores ejemplos de superación personal.

Crecí en un barrio, donde la droga, la prostitución y el desempleo, eran la nota más relevante. Un contexto histórico en el que España vivía la transición desde la dictadura franquista a la democracia y que a nivel internacional, la crisis energética afectó directamente a las familias españolas.

Más adelante tuve que vivir varias enfermedades muy graves, y algunas de ellas, con secuelas de por vida. Tuve que empezar de nuevo tres veces. Sin embargo, el ejemplo de vida de mis padres, amigos y algunos mentores, me ayudaron a integrar estas experiencias como una de las vivencias más hermosas de mi vida. Valores como el Amor, la Responsabilidad, la Entrega, el Respeto, la Honestidad, el Perseverar, la Generosidad, la Confianza y la Alegría, así cómo mirar hacia delante… son los pilares sobre los que he construido los cimientos de mi vida personal y profesional.

Desde aquí, deseo honrar a mis padres, a mis hermanas –Natalia y Rosa María– y a mis cuñados –Andrea y Toufik–, que principalmente son mis mejores maestros en el cómo Ser y Estar, con y junto a otros. A mis amigos y especialmente, a mi compañera y amada Ana, con la que emprendí y aprendo en cosntante cambio el camino del YOSOY.

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